jueves, 21 de noviembre de 2013

Obri la llengua.





Cuánta riqueza perdida, How much wealth it’s lost,
siendo capaz de expresar, being able to word
de muchas formas distintas, in many different ways,
y no sentir la bondad, and do not feel the kindness,
ni una lástima compasiva, nor a merciful shame,
y negarse a dialogar, and decline to speak,
renunciando a la alegría, giving up the joy,
con quien no conoce más, with whom don’t know more,
que su propia lengua nativa. than their mother tongue.



Cuánta miseria escondida, How much hidden misery,
tratarse de escudar, trying to shield themselves,
en viejas leyes escritas, behind old written laws,
que alardean territorialidad, boasting its ownership,
y no tener la osadía, and not to have the courage,
ni siquiera la curiosidad, nor even the curiosity,
de abrazarse a nuevas melodías, to hug the news melodies,
que curvan el verbo amar, which bend the verb to love,
en remotas playas de poesía. into remote shores of poetry.




Creus tenir prou amb una o dues llengües per poder expressar tal quantitat de pensaments i maneres de sentir?


No descobriries curioses formes de pensar i preciosos nous sentiments amagats darrere d’una nova forma d'expressar?


Un mal educat i un prepontent mai arribaran a entendre’s… no coneixeràs tú, per casualitat, a cap d’un d’ells?



... and maybe, you'll be able to open a little bit your mind.







jueves, 14 de noviembre de 2013

Jugando con la suerte.



-Sabes?... creo se me ha muerto el móvil.
-Lo tenías en garantía?
-Sí, lo he mandado a reparar pero voy a tener que comprarme otro, este me ha salido muy malo, a ver si tengo más suerte con el próximo.
-Te has enterado de lo de Filipinas?
-Sí, he visto algo en internet. No se cuantos miles de muertos.
-Un desastre. Por cierto, voy a tener que decirle cuatro cosas al del tercero, … ha vuelto a dejar su coche pegado a nuestra plaza, casi no he podido abrir la puerta.
-Te has acordado de coger cervezas?
-Bufff! no, mañana me acerco con el coche y aprovecho para comprar algo más.
-Vale…y piensa en decir que te reserven un décimo en el trabajo.
-Sí, lo tengo en cuenta, a ver si nos cambia este año un poco la suerte.



Imagen tomada por la sonda Cassini a su paso por Saturno.



Dicen que la suerte puede ser tanto buena como mala. Ten lo en cuenta, por si a pesar de todo decides apostar.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Adivina adivinanza...






La compartes y se muestra entera ante tus brazos,
se desliza entre los dedos de pastores y poetas,
se esconde tras colinas, bosques y praderas,
si la intentas explicar se te rompe en mil pedazos,

Dicen que la han visto danzar en solitario,
con ayuda de la brisa para nunca estarse quieta,
acompasa con los astros el girar de su melena,
y repasa con los trinos su precioso abecedario,

Si respiras su misterio, te diluye las certezas,
si la admiras en silencio, te toma de las manos,
si te lavas en sus brumas, te limpia de impurezas,
si paseas por su manto, te hace un poco más humano.

Cada día más lejana, más cara de ver...


miércoles, 16 de octubre de 2013

Energía despierta.




Si captas la dulzura del alba,
como si fuera un truco de magia,
inspiras la luz de la luna,
que silencia y platea las almas,
y dejas que tus ojos se abran,
como flores de la mañana,
pon tu mejilla en alerta,
sentirás que alguien la besa,
cede tu pulso a las sombras,
danzarás con tu madre la tierra,
te dirán que eres loco, valiente, poeta,
y no serás más que un puñado
de energía despierta.










viernes, 20 de septiembre de 2013

Delicadamente.




Aprendí a usar el tiempo,
de barcaza de distancias,
me alié con el silencio,
para no meter la pata.

Acordé con el esfuerzo,
reparar algunas faltas,
oculté todos mis miedos,
bajo el pliegue de tu falda.

No le temo ni a los truenos,
ni a la cruel desesperanza,
que se extiende por los medios,
y mutila tantas almas.

Pero ahora que recuerdo,
sí que hay algo que me asalta,
y es que pierda lo más bello,
si una tarde llego a casa.

Y me encuentro por el suelo,
la ilusión de tu mirada,
y que no halles más consuelo,
y que arrojes la toalla.

Y te abraces a mi cuello,
y tus hijas extrañadas,
que no sientas que te quiero,
y te olvides de adorarlas.


Y ahora mando yo y te ordeno,
recoger todas tus penas,
expulsarlas de tus sueños,
y quedarte con tus fuerzas.

Que a este punto de mi vida,
puedo amarte sin tocarte,
con cuidado acompañarte,
paseando por tu orilla.

Tu recuerdo en alegría,
bastaría por saciarme,
y de sobras contentarme,
por el resto de mis días.





martes, 30 de julio de 2013

Dos por semana.




A veces confundo la luna,
 con el piloto de atrás,
ir al trabajo,
 con el placer de pedalear,
recién levantarme,
 con empezar a soñar,
deporte y medallas,
 con esfuerzo sin más,
el rugir de los coches,
 con un recuerdo a azahar,
el sol que gatea,
con una naranja fácil de pelar.



Recuerda..... dos veces por semana y no más. Demasiado placer dicen,.... puede ser perjudicial.


viernes, 5 de julio de 2013

Lecciones ocultas.



Nació diferente. Un leve retraso intelectual con alteración psicomotriz le convirtió a medida que crecía en el tonto del pueblo. No tuvo elección, ni educación, ayudar a sus padres desde bien pequeño con los animales y tratar de buscar a ratos la compañía de otros chiquillos con quien jugar pese a las bromas y burlas que todos le hacían.


Se hizo mayor, su mente anclada en la infancia, teniendo cada vez más complicado encontrar los niños con los que jugar al escondite o a toros embolados. Los que había conocido años atrás, se habían convertido en personas adultas que ya no podían perder el tiempo con él.


Un día, alguien le debió de comprar un cuadernillo de caligrafía para aprender a escribir. Lo mostraba orgulloso por el pueblo para que todo el mundo viera lo bien que hacía la letra. Otro día, venía con unas hojas de sumas y restas, buscando quien se las corrigiera, con la ilusión de escuchar del eventual examinador una calificación de un 10, un 12 o un 20, que le hubiera hecho mucho más feliz.


Años más tarde, ya con signos de calvicie y canas en su pelo, todavía se le puede ver pasear por el pueblo con cuadernillos bajo el brazo, en busca de vecinos a los que mostrar sus avances y progresos en la única educación que estaba recibiendo en su vida gracias a su ilusión y su esfuerzo.


Esa misma ilusión que muestra en seguir estudiando cada día, en poder terminar a su manera un nuevo ejercicio, en aprender a realizar una suma más complicada, o leer un cuento más completo, es la misma ilusión que la mayoría de personas “normales” carecemos.


¿En qué momento perdemos el instinto innato de aprender cosas nuevas, creyendo que ya hemos estudiado o experimentado suficiente y que no necesitamos seguir ejercitando una parte del cerebro?


¿En qué momento conectamos la velocidad de crucero, nos acomodamos en un trabajo y nos dejamos llevar por la corriente del mínimo esfuerzo, la ausencia de dudas, la verdad del telediario?

El conocimiento como negocio, pagar por un diploma, una máster, un doctorado, como medallas conseguidas por participar en una carrera a través de selvas, montes y playas sin haber llegado realmente a disfrutar de ella. El conocimiento sólo si es para obtener un objetivo, una vez conseguido, abandonado como el  polvo de tantos y tantos libros.


Cada vez que lo veo, ya no me hace sentir pena, ni lástima, sino todo lo contrario. El brillo de sus ojos me recuerda que no puedo abandonarme, que debo seguir buscando entre mi escaso tiempo unos minutos cada día para conocer una nueva teoría, respetar una nueva religión, aprender un nuevo idioma, entender otra cultura, acumular muchas más dudas que compartir con mi pareja, guardar por tanta locura un minuto de silencio, recordar viejos teoremas que repasar con mis hijas, recuperar aquello que un día fue nuestro y mío y que me hace sentir que sigo estando vivo.