miércoles, 23 de enero de 2013

lunes, 21 de enero de 2013

Emily Dickinson




I never lost as much but twice, Nunca perdí tanto sino dos veces,
And that was in the sod. Y eso fue en el suelo.
Twice have I stood a beggar Por dos veces he mendigado
Before the door of God! A las puertas de Dios!

Angels - twice descending Los ángeles - al descender dos veces
Reimbursed my store- Repusieron mis provisiones-
Burglar! Banker - Father! Ladrón! Banquero-Padre!
I am poor once more! Soy pobre una vez más!

By E.Dickinson



EMILY DICKINSON nació el 10 de noviembre de 1830 en Amherst, al oeste del estado de Massachussetts (E.E.U.U.) y vivió toda su vida en la casa paterna, que sólo abandonó para realizar unos pocos viajes a ciudades cercanas. Escribió un total de 1775 poemas, pero sólo 8 de ellos le fueron publicados en vida, y aun estos con alteraciones de sus editores. A su muerte, en 1886, su hermana Lavinia descubrió 900 de ellos en una caja, de los que se publicaron 115 en 1890 y 166 en 1896. Poco a poco fueron apareciendo más poemas en sucesivas compilaciones, pero la edición definitiva de su poesía completa no apareció hasta el año 1955. Hoy es considerada unánimemente como la mayor poeta de la literatura norteamericana.



I felt a Funeral, in my Brain, Sentí un Funeral en mi Cerebro,
And Mourners to and fro Y los Afligidos Deudos de acá para allá
Kept treading - treading - till it seemed No cesaban de andar - de andar -hasta que pareció
That Sense was breaking through- Que el sentido se abría paso-

And when they all were seated, Y cuando todos estaban sentados,
A Service, like a Drum - Un Oficio, como un tambor -
Kept beating - beating - till I thought Estuvo golpeando - golpeando - hasta que pensé
My Mind was going numb - Que mi mente se obnubilaba -

And then I heard them lift a Box Y entonces les oí levantar una Caja
And creak across my Soul Que crujía en mi Alma
With those same Boots of Lead, again, Con las mismas botas de plomo, otra vez,
Then Space - began to toll, Luego el Espacio - empezó a doblar,

As all the Heavens were a Bell, Como si todos los Cielos fueran una campana,
And Being, but an Ear, Y el Ser, sólo un Oído,
And I, and Silence, some strange Race Y Yo, y el Silencio, alguna extraña raza
Wrecked, solitary, here - Náufraga, solitaria, aquí -

And then a Plank in Reason, broke, Y entonces se le quebró una Tabla a la Razón,
And I dropped down, and down - Y yo caía y caía -
And hit a World, at every plunge, Y golpeé un Mundo, en cada caída,
And Finished knowing - then - Y acabé por conocer - entonces -

By E.Dickinson












martes, 15 de enero de 2013

Cocina para llevar.




Vierte en cazuela de barro,
un chorrito de aceite del lugar,
trocea tus dudas y miedos,
en múltiplos fáciles de pelar,
aparta las grasas más densas,
como tu ira o los consejos que das,
pon dos hojitas de besos,
crecidos en el patio de atrás,
busca por los armarios,
si te queda algo de bondad,
dos cucharadas soperas,
de sueños por realizar,
medio litro de recuerdos,
en los que pareces disfrutar,
zumo de luz exprimida,
de un amanecer de verdad,
soplo de brisa sentida,
como de cumbre sin pisar,
y usa tu propia impaciencia,
para quitarle un poco de gas,
remueve con tu soberbia,
hasta dejarla exterminar,
diez minutos de silencio,
y lista para llevar.






miércoles, 2 de enero de 2013

Perder densidad




¿Puede el sonido de un beso,
sellar la profunda herida,
y con el gélido viento,
y el temblor del mediodía,
detener el sangrado interno,
como surco de arado,
que penetra en tierra llovida?

¿Puede un susurro tan tierno,
despejar la niebla baldía,
atravesar el desierto,
de manos de la brisa,
y llevar a buen puerto,
un petrolero a la deriva?

¿Puede un abrazo sincero,
desafiar toda geometría,
fundirse en un solo cuerpo,
dos velas prometidas,
que le piden al mismo fuego,
las consuma en poesía?

¿Puede un alma perder densidad,
y no temer el fin de sus días,
mojados sus labios en felicidad,
cubiertos sus días de margaritas
dedicarse sólo a aprovechar,
el regalo abierto de la vida?

Podrá al fin morir serena,
acuchillada por un frenazo,
o de un resbalón en el baño,
o de la mayor de las penas,

pero vivirá siempre despierta,
soñando con los pasos,
que me guiarán a tus brazos,
de mil dulces maneras.







lunes, 24 de diciembre de 2012

De mazapán y carne cruda.




Quedó la reflexión en sombra del acto,
y el silencio no sostuvo su pacto,
enroscado en la concha,
mantuvo su sonoridad a salvo,

mientras los ecos zumbaban,
de galerías iluminadas en subsuelos
magma de violencia, placer fugaz y sexo,
millones de posibilidades,
sin devenir en común provecho,

playas de lunares desechos,
densos cuerpos de quietud,
sueños de color erectos
de agua, que escupe el puerto,
y el cielo no puede cubrir,

un diosecillo sobre la tierra,
que juzga, libera y castiga,
se demuestra que abusa de niños,
desterrado es, por un tiempo,
ya planea su macabra vuelta,

Eurasia estornuda en polvo de heroína,
y ajusta su corteza interior,
la vacuna actúa sobre la audiencia,
que inmune a tanto dolor,
esconde los pies en la manta,
y un podría haber sido yo, que espanta,
con un terroncito más dulzor,
tomaremos el café de las dos,


invernaderos de semillas,
de carne, movilidad y llanto,
vigiladas y al acecho,
por la fría boca de un Ártico,
que comercia con ellas,
y amenaza con arrancar,
si no consideran suficiente,
propuesta de libertad,
un largo tiesto acristalado,
donde crecer y polinizar,


se iluminan las calles,
se mantiene la prima de riesgo,
se funden los muñecos de nieve,
se privatizan los pensamientos
mañana no hay liga,
los recortes nos esclavizan,
este año nos toca, la lotería,

se incrementan las desigualdades,
disminuyen las oportunidades,
que la Navidad llega dura,
como cualquier tele-noticias,
de mazapán y carne cruda.




Pelead vuestra felicidad,
no merece la desilusión,
altere un solo latido 
de vuestro corazón.


Feliz Navidad.








jueves, 13 de diciembre de 2012

Leer sólo en caso de...



...que el peso de tu razón,
necesite dejar huella,
descuidando un corazón,
que languidece de pena.

O que un excesivo fervor,
te haga tomar partido,
decidirte por un solo color,
cegarse con un sol amarillo.

O que la falta de valor,
te impida cruzar el río,
y entregarte como la flor,
que ofrece su alma al estío.

Leer en caso ser incapaz,
de creer que está a tu alcance,
ver todo problema como fugaz,
saber cuándo apearse.

O en caso de sentirte dueño,
saber completamente cierto,
a tener todo el derecho,
a mañana estar despierto.

Leer en caso de no apreciar,
la brisa que lame tus oídos,
como fino soplo de ultramar
a lomos del poderoso olvido.

O no saber cómo contemplar,
más allá de lo descrito,
y te duelan los ojos de buscar,
apoyos en el infinito.

Leer sólo en caso de ignorar,
que la riqueza no suma ni pesa,
es incolora y no brilla,
hecha de sueños y promesas,
besos, esfuerzos y caricias,
fluye a tu lado, si la dejas,
no se almacena ni multiplica,
entra por los poros, te atraviesa,
y con su aliento te mantiene viva.











sábado, 8 de diciembre de 2012

La teletienda.




Que nadie me obligue
a vestir sentimientos,
de púrpuras patrias,
y retales al viento,
que nadie los manche
ni les saque provecho,
que la letra no entra,
ni con sangre ni fuego.


Crecí en barrio de inmigrantes,
educado entre dos lenguas,
las cuales cambiaba en segundos,
según de mi oyente fuera,
en el sur aprendí sevillanas,
y a beber tanques de cerveza,
en el este a bañarme en la mar,
y a vivir con las botas puestas,
con los libros viajé en primera,
y conocí remotas creencias,
pero hay una cosa que sí les reprocho,
a los que legislan y enseñan,
y es no haberme instruido,
ni siquiera advertido de la riqueza,
que se extiende en el norte,
y oeste de mis tierras,
jamás conocí la lengua gallega,
ni supe una palabra de euskera,
pues siendo todo el mismo país,
nación o pedazo de estera,
dime un placer que supere,
a saber pedirte unos pinxos,
con la sonoridad de su lengua materna.


Que nadie me venda,
sentimientos de teletienda,
los míos los llevo puestos,
moldeados en la infancia,
personales, intransferibles,
plenos de convivencia,
que no me los mezclen,
ni los amasen, ni los inviertan,
o acaso crees en la existencia,
de dos almas gemelas?.


La cultura, como la lengua,
son simple y llana riqueza,
que sólo necesitan leyes,
para convertirlas en piedras,
y arrojarlas contra un pueblo
atrincherado en su cojera,
manso de rabia,
tuerto de ideas,
con un solo habla,
de la que presume y tartamudea.